Cómo elegir un aire acondicionado: frigorías, inverter y tipo de equipo

Bauta Electro · 2026-11-06 · 4 min

Cómo elegir un aire acondicionado: frigorías, inverter y tipo de equipo

Elegir un aire acondicionado por precio es la forma más fácil de equivocarse. Un equipo que se queda corto no consigue enfriar la habitación y trabaja sin parar; uno demasiado grande se enciende y se apaga constantemente, consume más y deja un ambiente húmedo y poco confortable. Antes de comparar modelos conviene responder a tres preguntas: qué potencia necesitas, qué tipo de equipo encaja en tu casa y cómo vas a instalarlo.

1. Cuántas frigorías necesitas

La potencia se mide en frigorías por hora (una frigoría equivale a una kilocaloría por hora) o en kilovatios; como referencia, 1 kW son unas 860 frigorías. Una regla orientativa es calcular entre 80 y 125 frigorías por metro cuadrado, y ajustar según estos factores:

Por ejemplo, un dormitorio de 12 metros cuadrados suele ir bien con unos 2 000 a 2 500 frigorías, y un salón de 25 metros cuadrados con unas 3 000 a 4 500. Si dudas entre dos potencias, suele ser mejor la superior con tecnología inverter, que modula su trabajo.

2. Inverter o no inverter

Un equipo convencional trabaja a todo o nada: se enciende a plena potencia y se apaga cuando alcanza la temperatura. Un equipo inverter regula la velocidad del compresor y mantiene la temperatura de forma estable con menos picos de consumo. Ventajas: menor consumo eléctrico, menos ruido, temperatura más constante y mayor vida útil del compresor. Cuesta algo más, pero hoy es la opción recomendable en casi cualquier uso.

3. Tipos de aire acondicionado

4. Frío, calor o ambos

Muchos splits son bomba de calor: además de enfriar en verano, calientan en invierno con un consumo bastante menor que una resistencia eléctrica. Para ello se usa el rendimiento estacional SEER (frío) y SCOP (calor). Cuanto mayores sean esos valores, más eficiente es el equipo. Los aires acondicionados mantienen una etiqueta energética con escala de A+++ a D, distinta de la nueva escala de A a G de otros electrodomésticos.

5. Ruido y confort

Fíjate en el nivel de ruido de la unidad interior, medido en decibelios. Para un dormitorio, buscar valores bajos, en torno a 20 a 25 decibelios en velocidad mínima, marca la diferencia. Fíjate también en funciones como el modo noche, el deflector de aire regulable, los filtros y la deshumidificación.

6. Conectividad y extras

El control por wifi y app permite encender el equipo antes de llegar a casa y programar horarios. No es imprescindible, pero ayuda a evitar que funcione sin necesidad. Los filtros lavables, el modo de autolimpieza y el temporizador son extras que se notan en el uso diario.

7. Instalación

Un split necesita una instalación correcta: ubicación de la unidad interior, tubería, desagüe de condensados, soporte y conexión eléctrica. La instalación con gas refrigerante debe hacerla un instalador autorizado. Una mala instalación provoca fugas, ruido, goteo y pérdida de rendimiento aunque el equipo sea bueno. Pide siempre presupuesto de instalación y comprueba qué incluye.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas frigorías necesito para 20 metros cuadrados?

Orientativamente, entre 2 000 y 3 000 frigorías, según el sol, el aislamiento y si hay mucha gente. Si el espacio es muy soleado o tiene techos altos, sube a la potencia superior.

¿Un aire acondicionado inverter consume menos?

Normalmente sí, sobre todo si se usa muchas horas, porque no hace tantos arranques y paradas a máxima potencia.

¿A qué temperatura conviene ponerlo en verano?

Entre 24 y 26 grados suele ser un equilibrio cómodo entre confort y consumo. Cada grado menos aumenta el gasto energético.

¿Puedo instalarlo yo mismo?

Los portátiles sí, sin obra. Los split con gas refrigerante deben ser instalados por un profesional autorizado.

Medir la habitación, decidir si quieres calor además de frío y presupuestar la instalación son los tres pasos que más ayudan a elegir bien. Con esos datos, comparar modelos es mucho más sencillo.