Bauta Electro · 2026-10-31 · 5 min

Casi todas las lavadoras tienen un filtro de la bomba de desagüe que atrapa monedas, horquillas, botones, pelusa y pelos antes de que lleguen a la bomba. Cuando se llena, el agua desagua despacio, la ropa sale empapada, aparecen malos olores o la lavadora se para con un error de desagüe. Limpiarlo lleva diez minutos y es el mantenimiento más rentable que puedes hacer en casa.
El agua sucia sale del tambor hacia la bomba de desagüe. Justo antes de la bomba hay un pequeño filtro cilíndrico, normalmente de plástico, que retiene todo lo sólido que se escapa de los bolsillos o de la propia ropa. Si no existiera, esos objetos podrían bloquear o dañar la bomba, que es una de las piezas más caras de reparar. Por eso conviene tratarlo como un consumible de mantenimiento y no esperar a que dé problemas.
En la mayoría de lavadoras de carga frontal está abajo a la derecha o abajo en el centro, detrás de una pequeña trampilla o tapa rectangular que se abre con la uña o con una moneda. En las de carga superior suele estar bajo un panel lateral o en la parte frontal inferior. Si no lo encuentras, el manual de tu modelo lo indica; basta con buscar el nombre exacto del modelo en la etiqueta de la puerta o del lateral.
1. Desenchufa la lavadora y cierra el grifo del agua. Nunca trabajes con el aparato conectado.
2. Espera a que se enfríe el agua si acabas de hacer un lavado caliente: puede quedar agua a más de 40 grados dentro.
3. Coloca una bandeja plana o un recipiente ancho bajo la trampilla y una toalla vieja alrededor. Siempre sale más agua de la que parece.
4. Si tu modelo tiene un tubito de vaciado de emergencia junto al filtro, saca el tapón y deja que el agua caiga primero en la bandeja.
5. Gira el filtro en sentido contrario a las agujas del reloj, poco a poco, y déjalo salir sin tirar. Irá saliendo agua.
6. Saca lo que haya dentro, límpialo bajo el grifo con un cepillo viejo y comprueba que no queden restos en la rosca.
7. Mira dentro del hueco con una linterna y comprueba que el pequeño rotor de la bomba gira con facilidad al moverlo con un dedo. Si está atascado con un hilo o un objeto, retíralo.
8. Vuelve a colocar el filtro girándolo en el sentido de las agujas del reloj hasta que quede bien apretado y alineado; si queda flojo, puede gotear durante el lavado.
Como regla práctica: una vez cada uno o dos meses en un hogar con un uso normal, y una vez al mes si lavas mucho, si tienes mascotas que sueltan pelo, si lavas toallas o ropa de bebé con frecuencia o si hay niños que dejan cosas en los bolsillos. Si notas que la lavadora tarda más en desaguar, hace ruido de zumbido al vaciar o deja agua en el tambor, revísalo antes de pensar en una avería.
Si tras limpiar el filtro la lavadora sigue sin desaguar, puede haber un tubo de desagüe doblado o taponado, un sifón obstruido en la pared o una bomba averiada. También puede aparecer un código de error en el panel; el manual lo explica. En ese caso, si no te sientes seguro, es mejor avisar a un técnico antes de forzar piezas.
Sí, pero con cuidado: lo ideal es esperar a que termine el ciclo o desagüe lo que pueda, y vaciar primero por el tubito de emergencia si lo tiene. Si no lo tiene, abre el filtro muy despacio sobre una bandeja y una toalla.
Sí, es normal que salga un vaso o incluso un par de litros según el modelo. Por eso conviene una bandeja plana y tener paciencia.
Con el tiempo se acumulan restos, el desagüe se vuelve lento y la bomba trabaja forzada. Pueden aparecer olores, errores de desagüe y, en el peor caso, una avería de la bomba.
No. Con agua, un cepillo viejo y un poco de jabón neutro es suficiente. Evita productos corrosivos, que pueden dañar las gomas y las piezas de plástico.
Con diez minutos cada pocas semanas evitas la mayoría de los problemas de desagüe y alargas la vida de la bomba. Si después de revisar todo esto la lavadora sigue dando fallos, es el momento de consultar a un técnico o valorar una lavadora nueva con garantía.