Bauta Electro · 2026-10-28 · 4 min

Si usas agua del grifo, la cal se acumula en cada electrodoméstico que la calienta: cafeteras, hervidores, planchas, vaporetas o humidificadores. No es un fallo del aparato, es un efecto natural de los minerales del agua, pero si no se elimina provoca que el café salga flojo o gota a gota, que la plancha escupa partículas blancas o que el hervidor tarde más en hervir. Esta guía resume cuándo y cómo descalcificar.
Las señales más claras son manchas o depósitos blancos en la resistencia o el depósito, agua que tarda más en calentar, café con menos presión o más lento, ruido anormal al calentar y vapor irregular en la plancha. Muchos modelos incluyen un aviso o programa de descalcificado: si lo tienen, hazle caso.
Depende sobre todo de la dureza del agua y del uso. Como orientación, en zonas de agua dura conviene descalcificar cada uno o dos meses los aparatos de uso diario, y cada dos o tres si el uso es ocasional. El manual de tu modelo es la referencia: algunos fabricantes indican un intervalo concreto.
Lo más seguro es un descalcificador específico para el tipo de aparato, o ácido cítrico en polvo diluido en agua. El vinagre blanco se usa mucho en hervidores, pero deja olor y no es adecuado para todas las máquinas de café ni para planchas con cartucho anticalcáreo, así que consulta antes el manual. Nunca mezcles productos distintos entre sí.
Desenchufa el aparato y deja que se enfríe. Prepara la solución según las instrucciones del producto, viértela en el depósito y déjala actuar el tiempo indicado. En cafeteras, haz pasar la mezcla por el circuito en varios ciclos; en hervidores, caliéntala sin llegar a hervir en exceso y déjala reposar. Después aclara con agua limpia al menos dos o tres veces y tira el primer café o el primer vapor.
Usa agua filtrada o de baja mineralización, vacía el depósito si no vas a usar el aparato en varios días y seca el interior después de usarlo. Los filtros de jarra reducen la cal, aunque no la eliminan del todo.
El error más común es esperar a que el aparato dé problemas: cuando la cal ya ha formado una costra gruesa cuesta mucho más eliminarla y puede haber dañado la resistencia o los conductos. El segundo es mezclar productos o usar más cantidad de la indicada, algo que no limpia mejor y sí puede dejar residuos con mal sabor.
Tampoco conviene saltarse el aclarado: después de descalcificar hay que pasar varios depósitos de agua limpia por el aparato hasta que desaparezca cualquier olor o sabor del producto. Y recuerda desenchufar y dejar enfriar hervidores y planchas antes de empezar, y no usar nunca limpiadores abrasivos en depósitos o superficies de contacto con el agua.
En algunos hervidores y planchas el manual lo permite en dilución, pero muchos fabricantes de cafeteras lo desaconsejan porque puede dañar juntas y dejar olor. Antes de usarlo consulta las instrucciones de tu aparato; un descalcificador específico suele ser lo más seguro.
Con agua dura conviene hacerlo con más frecuencia que la que indica el manual para agua normal: cada uno o dos meses en aparatos de uso diario es una pauta habitual. Si ves cal blanca en el depósito, el café sale más lento o hay ruidos raros, ya toca.
La cal reduce el caudal y la temperatura, el café sale más flojo o tibio, aumenta el consumo y, con el tiempo, puede obstruir conductos o averiar la resistencia o la bomba. Es una avería evitable con un mantenimiento sencillo.
Un buen mantenimiento alarga la vida útil de tus aparatos y mejora el sabor del café. Si el tuyo ya no responde ni descalcificado, en Bauta Electro tienes una amplia gama de cafeteras, hervidores y planchas para elegir.